jueves, 31 de marzo de 2011

NUESTRO DECÁLOGO: CONSEGUIR LA EXCELENCIA


Nunca hemos dicho que nuestros desgobernantes no hayan hecho nada. Sí que han hecho. Pero con tan mala cabeza, con tan mala ejecución, con tan poco amor por lo que hacen, por el municipio y por las personas, que todo lo que hacen es una chapuza.

O nos avergüezan por su defectuosa ejecución, que muchas veces exige gastar dos veces (ejemplo, la obra actual del barrio de Las Aguas), o no lo terminan y ahí está, eternamente, esperando que se añada presupuesto a presupuesto, en lo que es un gasto sin control y desmesurado que podría ir a otro lado (ejemplos, el geriátrico, que costó el doble de lopresupuestado; la escuela infantil, la casa de Los Pérez, el espacio escénico del Centro Cultural Tabaiba, el espacio vecinal, hoy casa de la Juventud, de La Vera, etc, etc, ), o lo ubican deficientemente, o, lo que es peor, lo cambian arbitrariamente de uso (dependencias de la policía, mercadillo, tanatorio, centro de información turística, biblioteca....).

Todas estas indefiniciones, malas decisiones, actuaciones deficientes... definen al grupo que nos ha gobernado durante un cuarto de siglo: un grupo sin ideas, desnortado, con poca capacidad para decidir, y, sobre todo, que no se deja asesorar por personas expertas, profesionales y con criterio, sino que van tomando decisiones de manera improvisada y actuando por capricho, y cuando actúan, lo hacen deficientemente, precisamente por encargar la ejecución a quienes ejecutan pésimamente o hacerlo o con criterios de gasto raquítico y con miopía política.

Por eso uno de nuestros objetivos, que también es un compromiso, es conseguir la excelencia. Y eso quiere decir que se gaste una vez, es decir, que se ejecute correctamente lo que se hace. Quiere decir que las chapuzas no valen: todos estamos obligados a dar lo mejor de nosotros mismos, sobre todo si jugamos con el dinero público. Eso quiere decir que el dinero se optimice, porque no haya que repetir obras ni instalaciones y no haya que romper para volver a hacer. Eso quiere decir que se sea austero en el gasto, porque es dinero de todos y a los que nos lo dan con sus impuestos les cuesta sangre, sudor y lágrimas. Eso quiere decir que cuando se haga un proyecto, se ubique convenientemente, para impedir que una obra que vale mucho dinero de todos nosotros se quede inutilizada (mercadillo y recinto ferial, por ejemplo).

Y, sobre todo, eso quiere decir que hay que ir todos los días con los ojos abiertos, los de la cara y los del alma, esa que tenemos para amar profundamente nuestro municipio. Con los ojos de la cara y del alma hay que ver aquellas cosas que son deficientes o que precisan los vecinos para mejorar su calidad de vida, y resolverlas sin demora.

Pero para ello hay que ponerle cariño al encargo que nos hacen los vecinos cuando nos dan su voto. Por cierto, que no nos lo dan, sino nos lo prestan. Por cuatro años. Por eso, hoy, después de un cuarto de siglo, y con esta valoración tan deficitaria de lo hecho hasta ahora, la conclusión es que es necesario el cambio. Y la propuesta es que sea una masa, no importa que silenciosa, la que debe dar el paso para unirse, ya, sin más dilación, al cambio que pide nuestro pueblo. De ustedes depende.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que reconocer que lo que Vd., comenta en esta entrada es una VERDAD como la COPA DE UN PINO, que verdad tiene, y lo mejor de todo que no hace falta creerselo sino verlo los propios ojos. Estoy totalmente de acuerdo con el contenido de esta entrada y más de acuerdo cuando se hace con el respeto y consideración con que se expone.

Anónimo dijo...

El Sr. Alcalde no nos deja de sorprender pero para dejarnos descologados sobre su vision sobre lo que dice cuando quiere y le conviene y lo que realmente luego hace.
Resulta que se pone a predicar en sus tertulias por diferentes sitios y lugares del municipio (bares, centros, plazas, calles, etc)sobre su rechazo a las clases altas, señorios, terratientes y demas con aires de superior, y resulta que puedo ver el la web municipal un articulo sobre "acto de homenaje a tres personalidades del municipio con el nombre de calles, a "Don Francisco Antonio Oramas Torres, Don Ismael Pérez Pérez y Don Temístocles Díaz Llanos Oramas", y yo me pregunto con la realizacion de este acto no contradice el Sr. Alcalde lo que por activa y pasiva siempre comenta, es decir, el cuento del "pobre, el humilde, etc) y ahora resulta que distingues, a las personalidades que eran objeto de tus criticas, que no estoy en contra de que se lo merezcan sino la ammbiguedad de criterio que Vd., demuestra con ello. Nos resulta curioso tambien que hace alarde de que uno de ellos fue Alcalde, y yo le digo, tambien fue Alcaldesa CONCHITA qepd, y ni si quiera tuvo detalle alguno cuando se conocio su muerta ni tampoco que sepamos hay cuadro de ella en la Casa Consistorial como lo hay de otros tantos que tambien fueron Alcalde. Nos gustaria que nos explicara tal contrariedad de lo que dice y realmente hace, y no olvide que a Vd., tambien le gustaria ser recordado como Alcalde de este pueblo por proximas generaciones, pues haga meritos para ello, simplemente sea sincero y honrrado, y no quiera siempre aparentar que al final el "pajaro se conoce por la cagada". Un saludo.

Anónimo dijo...

Al anonimo de las 19:34 horas.
Es verdad lo que comentas en tu entrada pero yo profundizo aún más en el asunto con la pregunta al grupo de gobierno y es la siguiente ¿Por qué no se invita a este acto al resto de Concejales de la Corporación? como hacen en otros municipios, ¿Cuál es/son las razones? no será que no quieren que salgan en la foto de turno y no devaular con ello el tanto que se anotan con las inaguraciones. Deberían coger ejemplo de municipios limítrofes que salvando las diferencias políticas si se unen para este tipo de actos y algunos otros más. Pero en este municipio, al contrario que en la mayoría de municipios de la Isla, a la oposición la ven o catalogan como el "enemigo" al que no hay que dar ni "agua" y eso es el problema.

Fidela Velázquez dijo...

Al anónimo de las 10:25
Para recaer en eso hay que ser educado y conocer las mínimas reglas de cortesía. Incluso, sin ser educado, hacer cumplir la Ley que dice que todos los concejales son iguales eu cuanto a derechos y ejercicio del cargo. O sea, que mal educados e ilegales, e incluso prevaricadores en ese aspecto. Pero, dado que son así, casi que mejor preferimos que no nos inviten, para no aguantar las malas miradas, los malos gestos e, incluso, los improperios del alcalde y de algunos de sus acólitos. Imagínese qué pasaría si yo estuviera en ese acto e hiciera valer mi condición actual de parlamentaria.... en fin,q ue no se le puede pedir peras al olmo. Gracias por decirlo, no obstante. Da muestras de su educación. Un abrazo.